miércoles, 6 de junio de 2012

Promover el placer de leer en educación primaria

Promover el placer de leer en educación primaria

29 marzo, 2012
Autor: LOCKWOOD, Michael
Traducción: MANZANO, Pablo
Publicación: Ministerio de Educación y Ediciones Morata S.L., Madrid, 2011
Edición en papel y libro electrónico
Páginas: 192
ISBN: 9788471126566
El libro se inspira en un proyecto de investigación en el área de la promoción de la lectura por placer, financiado por la British Academy. El objetivo de esta investigación era identificar las escuelas de educación primaria y a los maestros que han demostrado una buena práctica en el área de la promoción del placer de leer y divulgar lo que pareciera transferible de estas buenas escuelas a otros centros que quieran mejorar sus prácticas. Toda la argumentación del ensayo parte del vínculo significativo que se establece, y hay que establecer, en las escuelas, entre la motivación para leer y el rendimiento o el progreso en la lectura.
Al autor le preocupa que con un exceso de pruebas estandarizadas para comprobar el rendimiento en lectura, se olvide la auténtica finalidad, la verdadera naturaleza de la lectura y la escritura de tal manera que se está generando niños que quizá sean capaces de pronunciar correctamente, “pero que odian leer y solo sienten hostilidad con respecto a la literatura”.
No encontramos en este ensayo una aportación novedosa y sustancial a lo que ya se realiza en el campo de la promoción de la lectura en numerosas escuelas e institutos españoles. Ahora bien, sí hay una pormenorizada y contrastada relación y descripción de actuaciones y actividades que han dado buenos resultados en las escuelas de infantil y primaria inglesas. Por otra parte, y esta es una aportación sustancial, en el texto se aboga por una acción integradora de la lectura funcional y la lectura por placer en la escuela.
Respecto a la biblioteca escolar, aunque Lockwood afirma que la “biblioteca tiene que ser el centro de cualquier escuela que dé importancia a la lectura, el centro al que conduzcan todas las actividades de lectura” la realidad es que el contenido del libro presenta una visión de la biblioteca escolar más como servicio y apoyo que de recurso implicado en el desarrollo curricular y en la política de lectura del centro.
Según la inspección escolar del Reino Unido, los factores que ayudan a crear buenas bibliotecas escolares son:
a) El compromiso y el apoyo de los directores escolares.
b) El nombramiento de bibliotecarios especialistas.
c) Una supervisión y una evaluación eficaces.
d) Programas coherentes para desarrollar las habilidades bibliográficas de los alumnos”.
Entresacamos algunas de las conclusiones a las que Lockwood ha llegado para garantizar políticas de lectura corresponsables en los centros en torno a la promoción de la lectura por placer:
• “Tener un espacio de tiempo regular y establecido en el que los maestros lean en voz alta a los alumnos.
• Tener un espacio de tiempo regular y establecido en el que los alumnos lean individualmente.
• Implicar plenamente a las familias en el apoyo a la lectura tanto en la escuela como en casa.
• Utilizar al máximo los recursos de la biblioteca de la escuela y de la comunidad local y crear lazos entre ambas.
• Disponer de un plan de incentivos para recompensar los logros en lectura que reflejen el valor de la actividad.
• Tomar parte en iniciativas y redes nacionales para promover la lectura por placer.
• Crear y mantener clubes extracurriculares del libro o de la lectura para los alumnos que funcionen a la hora de comer o después de las clases.
• Desarrollar en la escuela la cultura de “hablar de los libros”, de manera que las conversaciones sobre la lectura se conviertan en norma.
• Considerar la lectura por placer como un elemento de un currículum más general de “aprender por placer” y formar aprendices y lectores de “por vida”.

jueves, 7 de octubre de 2010

Educación distribuye casi medio millón de libros para las bibliotecas de los centros docentes públicos

La Consejería de Educación distribuirá este curso casi medio millón de libros destinados a las bibliotecas de los centros docentes públicos de Primaria y Secundaria. Se trata de la Colección Clásicos Escolares, una edición de obras clásicas en lengua castellana cuyo objetivo es fomentar el hábito lector entre el alumnado así como llevar a las bibliotecas escolares algunos de los títulos que forman parte del acervo literario español.

El consejero de Educación, Francisco Álvarez de la Chica, ha defendido durante la presentación de la colección que la lectura es “un hábito esencial para conseguir el éxito escolar”. Así, ha hecho hincapié en que leer es la más poderosa herramienta cultural, “un cauce extraordinario para adquirir y mejorar las habilidades propias de la comunicación oral y escrita”.

La edición de los Clásicos Escolares es fruto de un convenio de colaboración suscrito entre la Consejería y la Asociación de Editores de Andalucía, que han participado conjuntamente en la selección de los títulos. En total se han elaborado dos grupos de 10 y 20 obras, para Primaria y Secundaria, respectivamente, con una cuidada presentación. El resultado es una variada selección de escritores y obras que abarcan géneros literarios de todas las épocas de la literatura española, que se acompañan de una guía con propuestas didácticas para trabajar en el aula.

La distribución de los libros se realizará en dos fases, una primera en octubre y la segunda, a partir del próximo mes de enero. En total, se han realizado tiradas de 21.000 ejemplares para los 10 títulos de Primaria y de 11.000 para los 20 de Secundaria, lo que suma 430.000 libros y otras tantas guías didácticas.

El consejero se ha referido a las medidas que se están desarrollando en los centros educativos para fomentar el hábito lector en el alumnado así como el uso regular de las bibliotecas escolares como recurso de apoyo para el aprendizaje. Actualmente, los escolares de Primaria dedican 30 minutos diarios a la lectura, mientras que el alumnado de Secundaria dispone de un tiempo específico semanal, que fijan los propios centros, para leer y fomentar el interés por la lectura.

Asimismo, ha indicado que tanto en el informe sobre la Convergencia Educativa aprobado por el Parlamento y en la iniciativa Esfuerza (Esfuerzo Educativo de Andalucía) de la Consejería se recogen acciones específicas para promover la lectura en las aulas andaluzas. Por su parte, los Reglamentos de Organización de los Centros (ROC) incorporan por primera vez la lectura como hábito esencial en la organización del tiempo escolar de colegios e institutos, con la obligación de que todos los centros incluyan actividades para promover la lectura y la expresión oral y escrita del alumnado.


Nueva normativa


Asimismo, ha informado que desde su departamento también se está trabajando en una normativa específica de apoyo a la lectura que se aprobará este mismo curso. La norma se elaborará a partir de las conclusiones de la evaluación que actualmente se realiza del Plan de Lectura y Bibliotecas escolares que se ha desarrollado entre los cursos 2006/07 y 2009/10.

Los ejemplares de los Clásicos Escolares se incorporarán a las bibliotecas escolares de los centros docentes andaluces, que a partir de la puesta en marcha del Plan de Lectura y Bibliotecas escolares han mejorado sus instalaciones y fondos bibliográficos. Un total de 1.955 centros han desarrollado hasta el año 2010 proyectos lectores financiados desde la Consejería para el fomento de la lectura así como la promoción de habilidades para la búsqueda de información y el uso de los recursos de las bibliotecas.

El resto de los centros públicos, un total de 947 también recibirán fondos para dinamizar sus bibliotecas. A todos ellos hay que sumar casi un millar de centros que ofertan enseñanzas de régimen especial (Música, Danza, Arte Dramático, Idiomas), educación infantil, educación permanente y centros del profesorado que también han recibido una dotación para la puesta en marcha de su propia biblioteca de centro. De este modo, la totalidad de los centros de la red pública, 3.909, cuentan ya con biblioteca escolar.

Colección Clásicos Escolares - 1ª entrega (octubre 2010)
Primaria
1. Un patio muy particular. Canciones, poesía y cuentos populares. Autores: varios
2. Fábulas. Autores: Iriarte, Samaniego, Hartzenbusch
3. El pájaro verde y otros cuentos de Juan Valera (adaptación)
4. Cuentos al amor de la lumbre. Autor: A. Rodríguez Almodóvar
5. El conde Lucanor. Autor: Don Juan Manuel
Secundaria
1. Cuentos de la Alhambra. Autor: Washington Irving
2. Antología del teatro breve de los siglos XVII y XVIII
3. Cuentos de horror y de muerte. Autor: Horacio Quiroga
4. Selección de relatos de la narrativa andaluza del siglo XX
5. Antología poética. Autor: Luis Rosales
6. Selección de cuentos. Autora: Carmen Laforet
7. Mi ventana al mundo. Antología. Autor: Francisco Ayala
8. Dos cuentos maravillosos. Autora: Carmen Martín Gaite
9. El Sur. Autora: Adelaida García Morales
10. El hijo de Sandokán. Autor: Juan Madrid

sábado, 4 de septiembre de 2010

JUAN MATA

He descubiero que mi profesor de LECTURA en la Escuela de Magisterio de Granada, Juan Mata, tiene una joya-blog. PINCHAD Y DISFRUTAD....

sábado, 28 de agosto de 2010

THE GIFT OF READING (El regalo de la lectura)

Ya queda poco para comenzar el nuevo curso y seguir buscando estrategias para el fomento de la lectura. Para empezar, os dejo este bonito vídeo de Literacy Foundation , ‘The gift of reading’ (El regalo de la lectura). En él se hace la advertencia: ‘Cuando no lees la imaginación desaparece (When you don’t read, imagination disappears)’. Podremos generar un debate entre nuestros niños sobre las consecuencias que se pueden originar al no leer libros.

lunes, 9 de agosto de 2010

CÓMO DEFINIR AL LECTOR IDEAL - ALBERTO MANGUEL

Cómo definir al lector ideal
Alberto Manguel

(Este documento en PDF lo puedes obtener PINCHA AQUÍ).

Si no has leído aún a Alberto Manguel te recomendamos que corras a una librería, a una biblioteca y consigas un libro suyo. Te recomendamos, en particular, Una historia de la lectura, Ed. Alianza, y también Breve guía de lugares imaginarios y Diario de lecturas, ambos publicados también en Alianza editorial.


El lector ideal es el escritor en el instante anterior a la escritura.
El lector ideal no reconstruye un texto: lo recrea.
El lector ideal no sigue el hilo de la narración: avanza con él.
Un célebre programa de radio para niños en la BBC siempre comenzaba con la pregunta:
“¿Estáis sentados cómodamente? Entonces podemos empezar”. El lector ideal sabe sentarse cómodamente.
Imágenes de San Jerónimo lo muestran detenido en su traducción de la Biblia, escuchando la palabra de Dios. El lector ideal debe aprender a escuchar.
El lector ideal es un traductor. Es capaz de desmenuzar un texto, retirarle la piel, cortarlo hasta la médula, seguir cada arteria y cada vena, y luego poner en pie a un nuevo ser viviente.
El lector ideal no es un taxidermista.
El lector ideal existe en el momento que precede a la creación.
Para el lector ideal todos los recursos literarios son familiares.
Para el lector ideal, toda anécdota es novedosa.
“Uno debe ser algo inventor para leer bien”. Ralph Waldo Emerson.
El lector ideal tiene una ilimitada capacidad de olvido. Puede borrar de su memoria el hecho que el Dr. Jekyll y Mr. Hyde son la misma persona, que Julién Sorel será decapitado,que el nombre del asesino de Roger Ackroyd le es conocido.
El lector ideal no se interesa por los escritos de Michel Houllebecq.
El lector ideal sabe aquello que el escritor sólo intuye.
El lector ideal subvierte el texto.
El lector ideal no se fía de la palabra del escritor.
El lector ideal procede por acumulación: cada vez que lee un texto, agrega una nueva capa de memoria al cuento.
Todo lector ideal es un lector asociativo. Lee como si todos los libros fueran la obra de un único escritor, prolífico e intemporal.
El lector ideal no puede volcar su conocimiento en palabras.
Al cerrar un libro, el lector ideal siente que, de no haberlo leído, el mundo sería más pobre.
El lector ideal es como Joseph Joubert que arrancaba de los libros de su biblioteca las páginas que no le gustaban.
El lector ideal tiene un perverso sentido del humor.
El lector ideal nunca cuenta sus libros.
El lector ideal es a la vez generoso y avaro.
El lector ideal lee toda literatura como si fuera anónima.
EI lector ideal usa con placer el diccionario.
El lector ideal juzga a un libro por su cubierta.

Al leer un libro de hace siglos, el lector ideal se siente inmortal.
Paolo y Francesca no eran lectores ideales, ya que le confiesan a Dante que, después del primer beso, ya no leyeron más. Un lector ideal hubiese dado el beso y seguido leyendo.
Un amor no excluye al otro.
El lector ideal no sabe si es o no el lector ideal hasta después de acabado el libro.
El lector ideal comparte la ética de Don Quijote, el deseo de Madame Bovary, el espíritu aventurero de Ulises, la desfachatez de Zazie, al menos mientras dura la narración.
El lector recorre con placer senderos conocidos. “Un buen lector, un lector con mayúscula, un lector activo y creativo es un relector”. Vladimir Nabokov.
El lector ideal es politeísta.
El lector ideal guarda, para un libro, la promesa de la resurrección.
Robinson no es un lector ideal. Lee la Biblia para encontrar respuestas. Un lector ideal lee para encontrar preguntas.
Todo libro, bueno o malo, tiene su lector ideal.
Para el lector ideal, todo libro es, en cierta medida, su autobiografía.
El lector ideal no tiene una nacionalidad precisa.
A veces, un escritor debe esperar varios siglos para encontrar a su lector ideal. Blake necesitó cientocincuenta años para encontrar a Northrop Frye.
El lector idean según Stendhal: “escribo para apenas cien lectores, para seres infelices, amables, encantadores, nunca morales e hipócritas, a quienes me gustaría complacer. Apenas si conozco a uno o dos".
El lector ideal ha sido infeliz.
El lector ideal cambia con la edad. El lector ideal de los Veinte poemas de amor, de
Neruda, a los catorce años puede no serlo a los treinta. La experiencia empaña ciertas lecturas.
Pínochet, al prohibir Don Quijote por temor a que el libro pudiera leerse como una
defensa de la desobediencia civil, fue su lector ideal.
El lector ideal nunca agota la geografía de un libro.
El lector ideal debe estar dispuesto a no sólo suspender su incredulidad sino a adoptar una nueva fe.
El lector ideal nunca dice: “Si solamente...".
Escribir en los márgenes de un libro es marca del lector ideal.
El lector ideal proselitiza.
El lector ideal es veleidoso sin sentirse jamás culpable.
El lector ideal puede enamorarse de al menos uno de los personajes de un libro.
Al lector ideal no le preocupan los anacronismos, la verdad documental, la precisión
histórica, la exactitud topográfica.
El lector ideal no es un arqueólogo.
El lector ideal exige rigurosamente que se mantengan las leyes y reglas que cada libro crea para sí mismo.
“Hay tres casos de lectores: la primera, aquellos que gustan de un libro sin juzgarlo; la tercera aquellos que lo juzgan sin gustarlo; y otra, entre las dos, que juzgan mientras gustan de un libro y gustan de un libro mientras lo juzgan. Estos últimos dan nueva vida a una obra de arte y no son muchos.” Goethe, en una carta a Johann Friedrich Rochlitz.
Los lectores que se suicidaron después de leer Werther no eran lectores ideales sino
meramente sentimentales. El lector ideal es pocas veces sentimental.
El lector ideal desea llegar al fin del libro y, al mismo tiempo, que el libro no acabe.
El lector ideal nunca se impacienta.
Al lector ideal no le interesan los géneros literarios.
El lector ideal es (o parece ser) más inteligente que el escritor. Pero no por eso de ningún modo lo menoscaba.
Llega un momento en que todo lector se considera un lector ideal.
Las buenas intenciones no producen lectores ideales.
El Marqués de Sade: “Sólo escribo para quienes pueden entenderme, y éstos me leerán sin correr peligro”. El Marqués de Sade se equivoca: el lector ideal siempre corre peligro.
El lector ideal es el personaje principal de toda novela.
Valéry: “Un ideal literario: saber por fin no llenar la página de nada excepto el lector”.
El lector ideal es alguien con quien el escritor podría pasar la noche, a gusto, con una copa de vino.
No debe confundirse lector ideal con lector virtual.
Un escritor no es nunca su propio lector ideal.
La literatura depende, no de lectores ideales, sino de lectores suficientes buenos.

Se trata de releer con cuidado los textos que te enviamos y luego crear una comparación: escribir para mi es como…. Esta comparación tiene que ser concreta, es decir, no debemos
dar una respuesta del estilo “como un aire que vuela por el espacio” sino más bien “como tomar una cucharada de sopa caliente”, más visual y directa. Una vez elegida nuestra imagen, contaremos la historia de alguien que no puede vivir sin tomar esa sopa caliente, pero que tiene las más variadas sensaciones. Esas sensaciones son las mismas que tenéis vosotros a la hora de escribir. Como en las recetas de cocina, podemos señalar el nivel de dificultad de nuestra propuesta: es alto.

domingo, 8 de agosto de 2010

DERECHOS DEL LECTOR - DANIEL PENNAC

En el libro de Daniel Pennac, COMO UNA NOVELA, aparecen los siguientes derechos de lector:

•El derecho de no leer un libro.
•El derecho de saltar las páginas.
•El derecho de no terminar un libro.
•El derecho de releer.
•El derecho de leer lo que sea.
•El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible).
•El derecho de leer donde sea.
•El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo.
•El derecho de leer en voz alta.
•El derecho de callarse.

DECÁLOGO PARA PADRES, PARA HACER BUENOS LECTORES


ESTE DECÁLOGO Y TODA UNA GUÍA PARA PADRES, SE PUEDE LEER EN EL DOCUMENTO
"LEER TE DA MÁS. GUÍA PARA PADRES" EDITADO POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN.
SE PUEDE DESCARGAR PINCHANDO AQUÍ.




Decálogo para padres
Diez principios imprescindibles para crear buenos lectores.

1. Dar ejemplo.
Las personas adultas somos un modelo de lectura para los niños. Leamos delante de ellos, disfrutemos leyendo.

2. Escuchar
En las preguntas de los niños está el camino para seguir aprendiendo. Estemos pendientes de sus dudas.

3. Compartir
El placer de la lectura se contagia leyendo juntos. Leamos cuentos, contemos cuentos.

4. Proponer, no imponer
Es mejor sugerir que imponer. Evitemos tratar la lectura como una obligación.

5. Acompañar.
El apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No los dejemos solos cuando aparentemente saben leer.

6. Ser constantes
Todos los días hay que reservar un tiempo para leer. Busquemos momentos relajados, con buena disposición para la lectura.

7. Respetar
Los lectores tienen derecho a elegir. Estemos pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.

8. Pedir consejo
El colegio, las bibliotecas, las librerías y sus especialistas serán excelentes aliados. Hagámosles una visita.

9. Estimular, alentar
Cualquier situación puede proporcionarnos motivos para llegar a los libros. Dejemos siempre libros apetecibles al alcance de los niños.

10. Organizarse
La desorganización puede estar reñida con la lectura. Ayudémosles a organizarse: su tiempo, su biblioteca...