martes, 9 de abril de 2013

9 MANERAS DE ENSEÑAR A LOS NIÑOS A ODIAR LA LECTURA

Cómo enseñar a los niños a odiar la lectura Sinopsis Cuando estamos embarcados en la ardua travesía de ayudar a nuestros hijos a descubrir la magia de la lectura tenemos cierta tendencia a perder la perspectiva. Es como si en medio del océano de posibles itinerarios flotara una densa niebla que oscurece nuestro horizonte. Nos empeñamos en descubrir "qué hacer" para despertar en los pequeños el amor por la letra impresa y nos olvidamos de que es importantísimo tener en cuenta "qué tenemos que evitar" para tirar piedras contra nuestro propio tejado, chinas que muchas veces desbaratan todo el trabajo hecho. En esta línea se concibieron las preclaras reflexiones de Gianni Rodari, un periodista y escritor italiano que encabezó la llamada Pedagogía de la Fantasía. Caminando de su mano sabia e irónica, en este artículo trataremos de ir reconociendo uno a uno algunos de esos vicios en los que incurrimos al enfundarnos la chaqueta de "hacedores de lectores". Se trata de analizar algunos "errores de bulto"-como el oponer frontalmente el libro a la televisón o a los cómics, recordar machaconamente que en nuestra infancia leíamos más, transformar el libro en un verdadero instrumento de tortura, etc.- errores que, muy a nuestro pesar pero de forma indefectible, acaban por convertirse en «nuevas maneras de enseñar a los niños a odiar la literatura». Presentar el libro como alternativa a la TV Ésta es, quizá, una de las estrategias más eficaces para que nuestros hijos se alejen cabezonamente de los libros. Por un lado, porque para ellos la televisión es uno de los inventos más maravillosos y útiles de la historia de la humanidad. Y, por otro, porque los chicos no son tontos y piensan: «Oye, papi, si te parece que ver la tele es perder el tiempo, ¿por qué mamá y tú os pasáis todos los días varias horas delante del televisor?» Además, somos tan poco delicados con sus gustos y aficiones que les decimos que tienen que leer en vez de mirar la tele, que han de coger los libros de la escuela «... en lugar de perder el tiempo con esas estupideces». ¡Viva el respeto a las ideas ajenas! Para los niños la TV no es una «estupidez» sino un entretenimiento divertido, ameno y útil. Tal vez objetivamente sea cierto que le dedican más tiempo de lo necesario, o que se refugian a veces «en aquel estado de semiinconsciencia en el cual el telespectador cae después de cierto tiempo, y del que es síntoma la total pasividad con la que acepta cualquier programa de la pequeña pantalla, sin escoger y sin reaccionar». Pero no podemos olvidar que los méritos educativos de la TV superan a sus deméritos: enriquece el punto de vista, nutre el vocabulario, acerca una cantidad inverosímil de informaciones, enriquece el bagaje cultural de los niños… Sí, no seamos obtusos: ¡en cuántas casas el encefalograma cultural es absolutamente plano! Aunque sea discutible su calidad, la tele transmite cierta cultura. Y no olvidemos que desde el punto de vista psicológico, negar una distracción, «una ocupación placentera (o sentida como tal, que es lo mismo), no es el modo ideal de hacer que se prefiera otra: será más bien el modo de echar sobre esta otra una sombra de fastidio y de castigo». Enfrentando los libros a los cómics Cuántas veces escuchamos de pequeños a algún adulto sabiondo escupirnos la frasecita: «¡Deja de leer tebeos, que son una tontería!» Nuestro maestro o nuestro padre amenazaba: «¡Te quemaré todos los tebeos si no te veo leer!». «¿Sólo un suficiente en lengua, eh? A partir de mañana se acabaron los tebeos»... Hemos olvidado lo mal que nos sentíamos cuando nos prohibían abrir la páginas de El guerrero del antifaz, Corto Maltés, Flash Gordon, Tintín, El Capitán Trueno, Mortadelo y Filemón… Y ahora somos nosotros los que castigamos a nuestros hijos sin leer sus tebeos de Bola de Dragón, Spiderman o Sinchán. En este caso prohibir no sirve para nada porque acabarán leyendo tebeos escondidos en el cuarto de baño como hacíamos nosotros, o en casa de un amigo. Los cómics no pueden ser considerados en sentido estricto un subgénero de la literatura, pero su función de puente hacia lecturas más canónicas es indiscutible. En medio de las cenagosas y obligatorias lecturas escolares, las aventuras de los tebeos suponen una ventana por la que penetra un mundo fantástico e ilusionante. Verne, Salgari, Gordon, Blyton, Agatha Christie… han sido para muchos de los adultos de hoy la lectura más estimulante, más instructiva y probablemente la más educativa de su infancia, aunque los críticos literarios podrían hablar de «subliteratura». El cómic –nos recuerda Rodari– «posee la función de nutrir y alimentar la necesidad de aventuras, de comicidad de rápida consumición y renovación constante: es manejable, es económico, es cambiable. Los niños no tienen necesidad sólo de buenas lecturas». No existe relación de causa-efecto entre la lectura de tebeos y el rechazo de los libros «de verdad»: todos conocemos chicas y chicos (también adultos) que leen mucho y con la mano izquierda cultivan también el huertecillo de los tebeos. Cuando yo era joven los chavales leíamos más A menudo tenemos la tentación los adultos (y raras veces la resistimos) de añorar nuestra infancia porque guardamos de ella un recuerdo distorsionado por el paso del tiempo y la necesidad de idealizar lo que no tenemos. La memoria es una aduladora y engaña hábilmente, pero es difícil darse cuenta de ello. ¡Cómo se leía cuando éramos pequeños! ¿De verdad? ¿Cuándo? ¿Hace cien años, cuando la mayoría de los españoles eran analfabetos? ¿Hace cuarenta años, cuando varios millones ni siquiera sabían leer? Además, los que leían más eran los hijos de la burguesía, porque lo que es el resto de los mortales, trabajadores y clase miserable, no tenía dinero para comprar unos libros que no poseían ni siquiera un aspecto medianamente atractivo porque sus ediciones eran en muchos casos vulgares y cutres. «Antes había buenos libros para los niños». No intentemos que nuestros hijos añoren un pasado que no es el suyo porque no pueden identificarse con la nada. Y, volvemos a recordar otra incoherencia adulta: «Papi, si los libros que tenías de pequeño eran tan buenos y te gustaban tanto, ¿por qué no conservas ninguno?». Los niños de hoy teneis demasiadas distracciones «…Y por eso leéis tan poco». La catastrófica organización del tiempo libre de nuestros hijos no es la causa de que no lean. Unas veces el tiempo libre no es más que «tiempo vacío», tiempo desaprovechado porque los padres no enseñamos a nuestros pequeños a convertirlo en un ocio creativo y estimulante. Otras veces su tiempo libre, el no ocupado por las tareas escolares, se barniza con una neurótica obsesión por las «clase de…»: les obligamos a aprender informática, piano, inglés, ballet, artes marciales, danzas húngaras… ¿Cuándo tienen un ratito para abrir un libro de Literatura Infantil con la garantía de no quedarse dormidos por el agotamiento? En muchas de nuestras ciudades no hay espacios para jugar, ni espectáculos medianamente creativos y enriquecedores para niños, ni bibliotecas, ni cosas por el estilo. En nuestras casas urbanas no hay sitio para el cuarto de los niños entendido como espacio íntimo e infranqueable... Sí, es cierto, hoy en día hay más distracciones, pero su compatibilidad con los libros puede ser factible pues no depende «del número y de la calidad de los pasatiempos (es decir, de las ocupaciones más libres y por esto más queridas, y por esto de mayor eficacia educativa) sino del lugar que el libro ocupa en la vida del país, de la sociedad, de la escuela». Echando la culpa a los niños de que no prefieren los libros Echar la culpa a los niños, además de fácil, es comodísimo, porque sirve para ocultar las propias culpas. Reconocemos que los niños no leen lo suficiente, pero hay demasiadas casas en las que jamás entra un libro, hay millares de licenciados sin biblioteca, hay muchos padres que no leen siquiera el periódico, y después se sorprenden si los hijos hacen como ellos, hay responsabilidades de la escuela y del Estado... En las editoriales para niños, el criterio comercial prevalece siempre sobre el criterio pedagógico «Acusado como el único responsable de una situación compleja y agravada aún por la crisis de los ideales educativos hasta ayer pacíficamente aceptados, el niño reacciona como puede: largándose a jugar al patio, o escondiendo bajo la almohada su querido álbum de cómics». Transformando el libro en instrumento de tortura Este sistema se aplica intensamente en muchas escuelas: los maestros obligan a los niños desde preescolar a copiar página por página su primer libro de lectura. Tras esta tarea, que para el niño no tiene sentido ni interés alguno, se añade la división en sílabas. ¡Si supiera cómo se divierten! Con el tiempo llega el análisis gramatical y después hace su entrada triunfal el análisis lógico, el resumir, el aprender de memoria, etc. Todos esos ejercicios multiplican las dificultades de lectura y en lugar de facilitarlas, le quitan al libro cualquier capacidad de entretener, de conmover, de interesar. «La lectura no es ya un fin a perseguir laudablemente, sino un medio para actividades más serias, o que se presuponen como tales. El libro que entra en la escuela bajo el esquema del rendimiento escolar produce respuestas puramente escolares: no es algo hermoso y bueno de lo cual se tiene necesidad, sino algo que utiliza el maestro para expresar un juicio». Negarse a leer al niño Este Al narrar o leer un cuento al niño la intimidad, la confianza, la comunión entre padres e hijos se expresan de un modo único e irrepetible. Pero hoy en día pocos padres tienen tiempo y ganas de leer un cuento a sus niños. Compartir la lectura es «promover el libro de mero objeto de papel impreso a intermediario afectuoso, a momento de la vida». No ofreciendo una eleccion suficiente Si el abanico de materiales de lectura que ofrecemos a nuestros hijos no es variado y rico, su rechazo a los cuentos puede significar tan solo que le gustan otro tipo de lecturas: libros documentales, tebeos, prensa deportiva, revistas juveniles, lecturas digitales, etc. Favorezcamos la creación de «su» biblioteca personal, que iremos enriqueciendo consultando sus gustos y momentos lectores. Ordenando leer Éste es el método más eficaz si se quiere que los jóvenes aprendan a odiar los libros. Es seguro al ciento por ciento. Facilísimo de aplicar. «Se toma a un muchacho, se toma un libro, se colocan los dos en una mesa y se prohíbe que el trío se divida antes de determinada hora. Para garantizar el éxito de la operación, se anuncia al muchacho que al finalizar el tiempo estipulado deberá resumir las páginas leídas». El joven sacará una lección por su cuenta que no olvidará en lo sucesivo: hay que leer porque los mayores lo mandan. No decimos que no sean necesarias las lecturas obligatorias. El niño las aceptará si a cambio le damos oportunidad de leer dentro del tiempo escolar lo que le dé la gana, sin pedirle nada a cambio. «Una técnica se puede aprender con pescozones: así la técnica de la lectura. Pero el amor por la lectura no es una técnica, es algo bastante más interior y ligado a la vida y con pescozones (reales o metafóricos) no se aprende». Kepa Osoro http://sol-e.com/motor.php?id_seccion=7&subsec=81&separata=5&ideaok=28

viernes, 22 de junio de 2012

ITINERARIO LECTOR DEL CENTRO


martes, 19 de junio de 2012

BLOG: EL BOSQUE DE LAS EMOCIONES

Puedes visitar este blog lleno de ideas para realizar en nuestro centro.
http://ceipgabrielygalan.blogspot.com.es/2012/04/el-bosque-de-las-emociones.html

jueves, 14 de junio de 2012

LECTURA Y BIBLIOTECAS ESCOLARES

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miércoles, 13 de junio de 2012

HÁBITOS DE VIDA SALUDABLE

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martes, 12 de junio de 2012

FAMILIAS LECTORAS EN RED

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viernes, 8 de junio de 2012

LA IMPRENTA DEL PERIÓDICO

miércoles, 6 de junio de 2012

Promover el placer de leer en educación primaria

Promover el placer de leer en educación primaria

29 marzo, 2012
Autor: LOCKWOOD, Michael
Traducción: MANZANO, Pablo
Publicación: Ministerio de Educación y Ediciones Morata S.L., Madrid, 2011
Edición en papel y libro electrónico
Páginas: 192
ISBN: 9788471126566
El libro se inspira en un proyecto de investigación en el área de la promoción de la lectura por placer, financiado por la British Academy. El objetivo de esta investigación era identificar las escuelas de educación primaria y a los maestros que han demostrado una buena práctica en el área de la promoción del placer de leer y divulgar lo que pareciera transferible de estas buenas escuelas a otros centros que quieran mejorar sus prácticas. Toda la argumentación del ensayo parte del vínculo significativo que se establece, y hay que establecer, en las escuelas, entre la motivación para leer y el rendimiento o el progreso en la lectura.
Al autor le preocupa que con un exceso de pruebas estandarizadas para comprobar el rendimiento en lectura, se olvide la auténtica finalidad, la verdadera naturaleza de la lectura y la escritura de tal manera que se está generando niños que quizá sean capaces de pronunciar correctamente, “pero que odian leer y solo sienten hostilidad con respecto a la literatura”.
No encontramos en este ensayo una aportación novedosa y sustancial a lo que ya se realiza en el campo de la promoción de la lectura en numerosas escuelas e institutos españoles. Ahora bien, sí hay una pormenorizada y contrastada relación y descripción de actuaciones y actividades que han dado buenos resultados en las escuelas de infantil y primaria inglesas. Por otra parte, y esta es una aportación sustancial, en el texto se aboga por una acción integradora de la lectura funcional y la lectura por placer en la escuela.
Respecto a la biblioteca escolar, aunque Lockwood afirma que la “biblioteca tiene que ser el centro de cualquier escuela que dé importancia a la lectura, el centro al que conduzcan todas las actividades de lectura” la realidad es que el contenido del libro presenta una visión de la biblioteca escolar más como servicio y apoyo que de recurso implicado en el desarrollo curricular y en la política de lectura del centro.
Según la inspección escolar del Reino Unido, los factores que ayudan a crear buenas bibliotecas escolares son:
a) El compromiso y el apoyo de los directores escolares.
b) El nombramiento de bibliotecarios especialistas.
c) Una supervisión y una evaluación eficaces.
d) Programas coherentes para desarrollar las habilidades bibliográficas de los alumnos”.
Entresacamos algunas de las conclusiones a las que Lockwood ha llegado para garantizar políticas de lectura corresponsables en los centros en torno a la promoción de la lectura por placer:
• “Tener un espacio de tiempo regular y establecido en el que los maestros lean en voz alta a los alumnos.
• Tener un espacio de tiempo regular y establecido en el que los alumnos lean individualmente.
• Implicar plenamente a las familias en el apoyo a la lectura tanto en la escuela como en casa.
• Utilizar al máximo los recursos de la biblioteca de la escuela y de la comunidad local y crear lazos entre ambas.
• Disponer de un plan de incentivos para recompensar los logros en lectura que reflejen el valor de la actividad.
• Tomar parte en iniciativas y redes nacionales para promover la lectura por placer.
• Crear y mantener clubes extracurriculares del libro o de la lectura para los alumnos que funcionen a la hora de comer o después de las clases.
• Desarrollar en la escuela la cultura de “hablar de los libros”, de manera que las conversaciones sobre la lectura se conviertan en norma.
• Considerar la lectura por placer como un elemento de un currículum más general de “aprender por placer” y formar aprendices y lectores de “por vida”.

jueves, 7 de octubre de 2010

Educación distribuye casi medio millón de libros para las bibliotecas de los centros docentes públicos

La Consejería de Educación distribuirá este curso casi medio millón de libros destinados a las bibliotecas de los centros docentes públicos de Primaria y Secundaria. Se trata de la Colección Clásicos Escolares, una edición de obras clásicas en lengua castellana cuyo objetivo es fomentar el hábito lector entre el alumnado así como llevar a las bibliotecas escolares algunos de los títulos que forman parte del acervo literario español.

El consejero de Educación, Francisco Álvarez de la Chica, ha defendido durante la presentación de la colección que la lectura es “un hábito esencial para conseguir el éxito escolar”. Así, ha hecho hincapié en que leer es la más poderosa herramienta cultural, “un cauce extraordinario para adquirir y mejorar las habilidades propias de la comunicación oral y escrita”.

La edición de los Clásicos Escolares es fruto de un convenio de colaboración suscrito entre la Consejería y la Asociación de Editores de Andalucía, que han participado conjuntamente en la selección de los títulos. En total se han elaborado dos grupos de 10 y 20 obras, para Primaria y Secundaria, respectivamente, con una cuidada presentación. El resultado es una variada selección de escritores y obras que abarcan géneros literarios de todas las épocas de la literatura española, que se acompañan de una guía con propuestas didácticas para trabajar en el aula.

La distribución de los libros se realizará en dos fases, una primera en octubre y la segunda, a partir del próximo mes de enero. En total, se han realizado tiradas de 21.000 ejemplares para los 10 títulos de Primaria y de 11.000 para los 20 de Secundaria, lo que suma 430.000 libros y otras tantas guías didácticas.

El consejero se ha referido a las medidas que se están desarrollando en los centros educativos para fomentar el hábito lector en el alumnado así como el uso regular de las bibliotecas escolares como recurso de apoyo para el aprendizaje. Actualmente, los escolares de Primaria dedican 30 minutos diarios a la lectura, mientras que el alumnado de Secundaria dispone de un tiempo específico semanal, que fijan los propios centros, para leer y fomentar el interés por la lectura.

Asimismo, ha indicado que tanto en el informe sobre la Convergencia Educativa aprobado por el Parlamento y en la iniciativa Esfuerza (Esfuerzo Educativo de Andalucía) de la Consejería se recogen acciones específicas para promover la lectura en las aulas andaluzas. Por su parte, los Reglamentos de Organización de los Centros (ROC) incorporan por primera vez la lectura como hábito esencial en la organización del tiempo escolar de colegios e institutos, con la obligación de que todos los centros incluyan actividades para promover la lectura y la expresión oral y escrita del alumnado.


Nueva normativa


Asimismo, ha informado que desde su departamento también se está trabajando en una normativa específica de apoyo a la lectura que se aprobará este mismo curso. La norma se elaborará a partir de las conclusiones de la evaluación que actualmente se realiza del Plan de Lectura y Bibliotecas escolares que se ha desarrollado entre los cursos 2006/07 y 2009/10.

Los ejemplares de los Clásicos Escolares se incorporarán a las bibliotecas escolares de los centros docentes andaluces, que a partir de la puesta en marcha del Plan de Lectura y Bibliotecas escolares han mejorado sus instalaciones y fondos bibliográficos. Un total de 1.955 centros han desarrollado hasta el año 2010 proyectos lectores financiados desde la Consejería para el fomento de la lectura así como la promoción de habilidades para la búsqueda de información y el uso de los recursos de las bibliotecas.

El resto de los centros públicos, un total de 947 también recibirán fondos para dinamizar sus bibliotecas. A todos ellos hay que sumar casi un millar de centros que ofertan enseñanzas de régimen especial (Música, Danza, Arte Dramático, Idiomas), educación infantil, educación permanente y centros del profesorado que también han recibido una dotación para la puesta en marcha de su propia biblioteca de centro. De este modo, la totalidad de los centros de la red pública, 3.909, cuentan ya con biblioteca escolar.

Colección Clásicos Escolares - 1ª entrega (octubre 2010)
Primaria
1. Un patio muy particular. Canciones, poesía y cuentos populares. Autores: varios
2. Fábulas. Autores: Iriarte, Samaniego, Hartzenbusch
3. El pájaro verde y otros cuentos de Juan Valera (adaptación)
4. Cuentos al amor de la lumbre. Autor: A. Rodríguez Almodóvar
5. El conde Lucanor. Autor: Don Juan Manuel
Secundaria
1. Cuentos de la Alhambra. Autor: Washington Irving
2. Antología del teatro breve de los siglos XVII y XVIII
3. Cuentos de horror y de muerte. Autor: Horacio Quiroga
4. Selección de relatos de la narrativa andaluza del siglo XX
5. Antología poética. Autor: Luis Rosales
6. Selección de cuentos. Autora: Carmen Laforet
7. Mi ventana al mundo. Antología. Autor: Francisco Ayala
8. Dos cuentos maravillosos. Autora: Carmen Martín Gaite
9. El Sur. Autora: Adelaida García Morales
10. El hijo de Sandokán. Autor: Juan Madrid

sábado, 4 de septiembre de 2010

JUAN MATA

He descubiero que mi profesor de LECTURA en la Escuela de Magisterio de Granada, Juan Mata, tiene una joya-blog. PINCHAD Y DISFRUTAD....

sábado, 28 de agosto de 2010

THE GIFT OF READING (El regalo de la lectura)

Ya queda poco para comenzar el nuevo curso y seguir buscando estrategias para el fomento de la lectura. Para empezar, os dejo este bonito vídeo de Literacy Foundation , ‘The gift of reading’ (El regalo de la lectura). En él se hace la advertencia: ‘Cuando no lees la imaginación desaparece (When you don’t read, imagination disappears)’. Podremos generar un debate entre nuestros niños sobre las consecuencias que se pueden originar al no leer libros.

lunes, 9 de agosto de 2010

CÓMO DEFINIR AL LECTOR IDEAL - ALBERTO MANGUEL

Cómo definir al lector ideal
Alberto Manguel

(Este documento en PDF lo puedes obtener PINCHA AQUÍ).

Si no has leído aún a Alberto Manguel te recomendamos que corras a una librería, a una biblioteca y consigas un libro suyo. Te recomendamos, en particular, Una historia de la lectura, Ed. Alianza, y también Breve guía de lugares imaginarios y Diario de lecturas, ambos publicados también en Alianza editorial.


El lector ideal es el escritor en el instante anterior a la escritura.
El lector ideal no reconstruye un texto: lo recrea.
El lector ideal no sigue el hilo de la narración: avanza con él.
Un célebre programa de radio para niños en la BBC siempre comenzaba con la pregunta:
“¿Estáis sentados cómodamente? Entonces podemos empezar”. El lector ideal sabe sentarse cómodamente.
Imágenes de San Jerónimo lo muestran detenido en su traducción de la Biblia, escuchando la palabra de Dios. El lector ideal debe aprender a escuchar.
El lector ideal es un traductor. Es capaz de desmenuzar un texto, retirarle la piel, cortarlo hasta la médula, seguir cada arteria y cada vena, y luego poner en pie a un nuevo ser viviente.
El lector ideal no es un taxidermista.
El lector ideal existe en el momento que precede a la creación.
Para el lector ideal todos los recursos literarios son familiares.
Para el lector ideal, toda anécdota es novedosa.
“Uno debe ser algo inventor para leer bien”. Ralph Waldo Emerson.
El lector ideal tiene una ilimitada capacidad de olvido. Puede borrar de su memoria el hecho que el Dr. Jekyll y Mr. Hyde son la misma persona, que Julién Sorel será decapitado,que el nombre del asesino de Roger Ackroyd le es conocido.
El lector ideal no se interesa por los escritos de Michel Houllebecq.
El lector ideal sabe aquello que el escritor sólo intuye.
El lector ideal subvierte el texto.
El lector ideal no se fía de la palabra del escritor.
El lector ideal procede por acumulación: cada vez que lee un texto, agrega una nueva capa de memoria al cuento.
Todo lector ideal es un lector asociativo. Lee como si todos los libros fueran la obra de un único escritor, prolífico e intemporal.
El lector ideal no puede volcar su conocimiento en palabras.
Al cerrar un libro, el lector ideal siente que, de no haberlo leído, el mundo sería más pobre.
El lector ideal es como Joseph Joubert que arrancaba de los libros de su biblioteca las páginas que no le gustaban.
El lector ideal tiene un perverso sentido del humor.
El lector ideal nunca cuenta sus libros.
El lector ideal es a la vez generoso y avaro.
El lector ideal lee toda literatura como si fuera anónima.
EI lector ideal usa con placer el diccionario.
El lector ideal juzga a un libro por su cubierta.

Al leer un libro de hace siglos, el lector ideal se siente inmortal.
Paolo y Francesca no eran lectores ideales, ya que le confiesan a Dante que, después del primer beso, ya no leyeron más. Un lector ideal hubiese dado el beso y seguido leyendo.
Un amor no excluye al otro.
El lector ideal no sabe si es o no el lector ideal hasta después de acabado el libro.
El lector ideal comparte la ética de Don Quijote, el deseo de Madame Bovary, el espíritu aventurero de Ulises, la desfachatez de Zazie, al menos mientras dura la narración.
El lector recorre con placer senderos conocidos. “Un buen lector, un lector con mayúscula, un lector activo y creativo es un relector”. Vladimir Nabokov.
El lector ideal es politeísta.
El lector ideal guarda, para un libro, la promesa de la resurrección.
Robinson no es un lector ideal. Lee la Biblia para encontrar respuestas. Un lector ideal lee para encontrar preguntas.
Todo libro, bueno o malo, tiene su lector ideal.
Para el lector ideal, todo libro es, en cierta medida, su autobiografía.
El lector ideal no tiene una nacionalidad precisa.
A veces, un escritor debe esperar varios siglos para encontrar a su lector ideal. Blake necesitó cientocincuenta años para encontrar a Northrop Frye.
El lector idean según Stendhal: “escribo para apenas cien lectores, para seres infelices, amables, encantadores, nunca morales e hipócritas, a quienes me gustaría complacer. Apenas si conozco a uno o dos".
El lector ideal ha sido infeliz.
El lector ideal cambia con la edad. El lector ideal de los Veinte poemas de amor, de
Neruda, a los catorce años puede no serlo a los treinta. La experiencia empaña ciertas lecturas.
Pínochet, al prohibir Don Quijote por temor a que el libro pudiera leerse como una
defensa de la desobediencia civil, fue su lector ideal.
El lector ideal nunca agota la geografía de un libro.
El lector ideal debe estar dispuesto a no sólo suspender su incredulidad sino a adoptar una nueva fe.
El lector ideal nunca dice: “Si solamente...".
Escribir en los márgenes de un libro es marca del lector ideal.
El lector ideal proselitiza.
El lector ideal es veleidoso sin sentirse jamás culpable.
El lector ideal puede enamorarse de al menos uno de los personajes de un libro.
Al lector ideal no le preocupan los anacronismos, la verdad documental, la precisión
histórica, la exactitud topográfica.
El lector ideal no es un arqueólogo.
El lector ideal exige rigurosamente que se mantengan las leyes y reglas que cada libro crea para sí mismo.
“Hay tres casos de lectores: la primera, aquellos que gustan de un libro sin juzgarlo; la tercera aquellos que lo juzgan sin gustarlo; y otra, entre las dos, que juzgan mientras gustan de un libro y gustan de un libro mientras lo juzgan. Estos últimos dan nueva vida a una obra de arte y no son muchos.” Goethe, en una carta a Johann Friedrich Rochlitz.
Los lectores que se suicidaron después de leer Werther no eran lectores ideales sino
meramente sentimentales. El lector ideal es pocas veces sentimental.
El lector ideal desea llegar al fin del libro y, al mismo tiempo, que el libro no acabe.
El lector ideal nunca se impacienta.
Al lector ideal no le interesan los géneros literarios.
El lector ideal es (o parece ser) más inteligente que el escritor. Pero no por eso de ningún modo lo menoscaba.
Llega un momento en que todo lector se considera un lector ideal.
Las buenas intenciones no producen lectores ideales.
El Marqués de Sade: “Sólo escribo para quienes pueden entenderme, y éstos me leerán sin correr peligro”. El Marqués de Sade se equivoca: el lector ideal siempre corre peligro.
El lector ideal es el personaje principal de toda novela.
Valéry: “Un ideal literario: saber por fin no llenar la página de nada excepto el lector”.
El lector ideal es alguien con quien el escritor podría pasar la noche, a gusto, con una copa de vino.
No debe confundirse lector ideal con lector virtual.
Un escritor no es nunca su propio lector ideal.
La literatura depende, no de lectores ideales, sino de lectores suficientes buenos.

Se trata de releer con cuidado los textos que te enviamos y luego crear una comparación: escribir para mi es como…. Esta comparación tiene que ser concreta, es decir, no debemos
dar una respuesta del estilo “como un aire que vuela por el espacio” sino más bien “como tomar una cucharada de sopa caliente”, más visual y directa. Una vez elegida nuestra imagen, contaremos la historia de alguien que no puede vivir sin tomar esa sopa caliente, pero que tiene las más variadas sensaciones. Esas sensaciones son las mismas que tenéis vosotros a la hora de escribir. Como en las recetas de cocina, podemos señalar el nivel de dificultad de nuestra propuesta: es alto.

domingo, 8 de agosto de 2010

DERECHOS DEL LECTOR - DANIEL PENNAC

En el libro de Daniel Pennac, COMO UNA NOVELA, aparecen los siguientes derechos de lector:

•El derecho de no leer un libro.
•El derecho de saltar las páginas.
•El derecho de no terminar un libro.
•El derecho de releer.
•El derecho de leer lo que sea.
•El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible).
•El derecho de leer donde sea.
•El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo.
•El derecho de leer en voz alta.
•El derecho de callarse.

DECÁLOGO PARA PADRES, PARA HACER BUENOS LECTORES


ESTE DECÁLOGO Y TODA UNA GUÍA PARA PADRES, SE PUEDE LEER EN EL DOCUMENTO
"LEER TE DA MÁS. GUÍA PARA PADRES" EDITADO POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN.
SE PUEDE DESCARGAR PINCHANDO AQUÍ.




Decálogo para padres
Diez principios imprescindibles para crear buenos lectores.

1. Dar ejemplo.
Las personas adultas somos un modelo de lectura para los niños. Leamos delante de ellos, disfrutemos leyendo.

2. Escuchar
En las preguntas de los niños está el camino para seguir aprendiendo. Estemos pendientes de sus dudas.

3. Compartir
El placer de la lectura se contagia leyendo juntos. Leamos cuentos, contemos cuentos.

4. Proponer, no imponer
Es mejor sugerir que imponer. Evitemos tratar la lectura como una obligación.

5. Acompañar.
El apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No los dejemos solos cuando aparentemente saben leer.

6. Ser constantes
Todos los días hay que reservar un tiempo para leer. Busquemos momentos relajados, con buena disposición para la lectura.

7. Respetar
Los lectores tienen derecho a elegir. Estemos pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.

8. Pedir consejo
El colegio, las bibliotecas, las librerías y sus especialistas serán excelentes aliados. Hagámosles una visita.

9. Estimular, alentar
Cualquier situación puede proporcionarnos motivos para llegar a los libros. Dejemos siempre libros apetecibles al alcance de los niños.

10. Organizarse
La desorganización puede estar reñida con la lectura. Ayudémosles a organizarse: su tiempo, su biblioteca...

DECÁLOGO DEL LECTOR (EN PDF)

DOS VÍDEOS BUENOS: LEER ESTÁ DE MODA-EL BOOK; Y, ENGANCHADOS AL LIBRO DE JOSÉ MOTA


Hoy queremos alegrar el día con un toque de humor de mano de este simpático vídeo que nos presenta un invento revolucionario: el book (esto es, el libro, aunque en inglés suene más moderno y sofisticado). Las imágenes van desmenuzando las funcionalidades y complementos del book haciendo paralelismos con la tecnología digital.

¿Creíamos que el escaneado era exclusivo de los dispositivos electrónicos? El nuevo “dispositivo de conocimiento bioóptico organizado” va mucho más allá, y no necesita cables ni baterías.

El book cuenta con escáner visual que almacena la información de cada página directamente en nuestro cerebro. Además, tenemos un complemento opcional estupendo, adecuado a las necesidades de conocer el punto exacto en el que hemos dejado la lectura: el marcapáginas.

Anunciate aquí

Una sencilla herramienta de anotación, el lápiz, permitirá añadir los comentarios al margen que el usuario desee. El dispositivo manos libres (el atril) completa la facilidad de manejo del dispositivo. “Bienvenido a la era del Book”.

Para acabar, no me resisto a recordaros otro vídeo humorístico con el que estuvimos riendo un buen rato y que presentaba a una juventud perdida enganchada a los libros. ¡Dónde vamos a llegar!


Partiendo de una parodia del programa Callejeros, de Cuatro, en poco más de tres minutos nos muestra una realidad paralela, una especie de ficción (científica) en la que los jóvenes españoles se esconden de sus padres (y de la sociedad) para poder consumir libros, llegando a engancharse a ellos y comportándose como verdaderos yonquis. Para los lectores de fuera de España, aclarar que Jose Mota es uno de los humoristas más conocidos de España desde su etapa en ‘Cruz y Raya’; en este sketch es el vecino indignado que pasea un perro de aguas.

DECÁLOGO DEL BUEN LECTOR de ANTONIO MUÑOZ MOLINA

Antonio Muñoz Molina en su intervención en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (2007)

Muñoz Molina intervino en la Feria con una conferencia justamente titulada Decálogo del buen lector de la cual me permitiré parafrasear y comentar los siguientes puntos:

1) Se aprende a leer antes de leer o mejor podríamos decir, se aprende a amar la lectura aún antes de saber leer. Se llega a la lectura a través de la voz del otro en la primera infancia. A través de la voz de la madre, del padre, de los abuelos cuando nos cuentan un cuento cuando somos bebés. No es nuevo que la oralidad, la palabra hablada es el puente de iniciación a la literatura y a la lectura. Es la fascinación por las historias, por la narración la que, en primer lugar, puede atraparnos en la lectura.

2) El buen lector empieza a leer muy pronto o, según palabras del escritor: “Si el niño tarda mucho en aprender a leer, pierde mucho tiempo”. Parecen palabras dichas desde la adultez, de quien se lamenta o supone que si hubiera aprendido a leer más temprano habría podido leer más libros. Lo que si es cierto es que la fascinación por la lectura (que para mi fue también la fascinación por los libros) comienza desde muy temprano en la infancia.

3) El buen lector ama, no solamente los libros sino todos los demás vehículos de la cultura. Y acá dijo una frase de esas de enmarcar y que usé para el título del post: “La televisión no es enemiga [...] ni el cine, ni el videojuego son enemigos de la lectura, lo que es enemigo de la lectura es la ignorancia”. Aquí se coloca a la lectura como instrumento de contacto con la cultura que es, a fín de cuentas, aquello con lo que nos contactan los libros y de eso habla más adelante.

4) “El buen lector no sólo ama la literatura y la literatura de ficción, también ama los libros de historia, ama los libros de explicación de naturaleza, de ciencias naturales, el buen lector también ama los mapamundis”. Ya se ve, la relación con la lectura es la relación con el conocimiento, con el aprendizaje, con la cultura y con la pregunta más primigenia de la identidad.

5) El buen lector es alguien que es capaz de estar solo porque unicamente en soledad se puede leer. La escena primaria de la lectura llaman a eso. La lectura y la escritura son actos en soledad, en silencio, aunque se hagan estando rodeados de gente, son actos de introspección casi. La relación con el tiempo y el espacio es fundamental y, por supuesto, la capacidad o posibilidad de cada quien para tener un el tiempo y el espacio para leer es un elemento a considerar (no todos lo tienen y de allí la importancia de las bibliotecas, por ejemplo).

6) La lectura nos acerca a la naturaleza humana en todas sus variantes. La lectura nos muestra lo variado que es el mundo: “Te enseña que los seres humanos somos muy parecidos y también muy diferentes”. Nos acerca a la naturaleza humana y a la gran cultura porque nos muestra mundos distintos al nuestro, personas distintas a nosotros, nos muestra, enfín, la alteridad y la tolerancia al otro.

7) El buen lector busca a otros lectores, hace comunidad. Este es un punto que a mi en lo particular me interesa mucho porque tiene que ver justamente con el de las comunidades o redes de intereses que, virtuales o no, permiten compartir el conocimiento, los gustos, la pasión por los libros y la lectura. Hoy en día tenemos múltiples herramientas virtuales para esto en internet incluyendo facebook y las editoriales cada vez están entendiendo más que deben incentivar el uso de herramientas de la Web 2.0 para que los lectores sean más activos y participativos.

8) El buen lector ama las librerías independientes. Tema peliagudo éste pero sobre el cual tengo alguna experiencia. El buen lector es un cliente exigente, es alguien que siempre va a buscar profundizar y es alguien que busca en el librero un guía que rara vez encontramos en una librería grande de cadena, mientras que las librerias independientes, especializadas suelen tener las lecturas que un lector avezado busca.

9) Para que surjan buenos lectores, el sistema debe ayudar, no surgen de la nada, aunque pueden surgir en cualquier lugar: “La única manera de que haya lectores es un sistema social que permita a la gente aprender a leer y escribir”. Otro tema complejo que apunta al lugar que ocupa la cultura en nuestras sociedades y, sobre todo, al rol que juega la educación formal en la enseñanza de la lengua, la literatura, la lectura y la escritura. Eso que llaman las políticas del libro y la lectura son piedras fundamentales.

Hasta aqui el comentario del decálogo (faltó un punto) de Muñoz Molina y que de ninguna manera es el único, porque creo que cada uno de nosotros tendrá algo que agregar. Pero para que no sea más largo llega hasta aquí. La mesa está servida para una discusión en profundidad.

viernes, 30 de julio de 2010

III CONCURSO DE FOTOGRAFÍA - MOMENTOS DE LECTURA



PINCHA AQUÍ Y PODRÁS DESCARGAR LAS FOTOS DE TODOS LOS CONCURSOS DE FOTOGRAFÍA - MOMENTOS DE LECTURA.

jueves, 22 de julio de 2010

LA ANIMACION LECTORA EN EL AULA: TECNICAS, ESTRATEGIAS Y RECURSOS - de JOSÉ QUINATAL DÍAZ


De este mismo autor, una presentación powerpoint nos habla de algunas cuestiones que aparecen en su libro.en el siguente enlace lo podéis descargar, PINCHA AQUÍ.

domingo, 11 de julio de 2010

LA IMPORTANCIA DE LEER EN CASA - Guía para padres y madres





La importancia de leer en casa
25 Abril, 2010
Autoría: VENTURA, Antonio
Publicación: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura. Pacto Andaluz por el Libro, Cuadernos del Observatorio de la Lectura, 2009
Páginas: 88
ISBN: 978-956-292-254-8

Antonio parte de la premisa de que el gusto por la palabra y el amor por los libros se descubre fundamentalmente en la familia. En su seno es donde se pueden desarrollar acciones que afiancen los progresos lectores adquiridos en la escuela.
A las familias van dirigidas estas orientaciones: la necesidad de la ficción, la lectura de imágenes, el valor de la ficción literaria, la búsqueda de momentos de lectura colectiva… terminando con una selección bibliográficas de diferentes tipos de libros.

Disponible en pdf en la SITE DEL COLE, pincha aquí y una vez allí lo podrás descargar.
José Manuel Luque Jaime
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